Cómo pedir un aumento de sueldo

2 de Enero de 2017 - Forbes Argentina

 


Si existe hoy en Argentina una situación crítica, tanto para jefe como para su reporte, es la tensa conversación relacionada al aumento salarial. Consejos básicos para una gestión de éxito.

Antes de la tensa charla por un aumento de sueldo es importante –técnicamente hablando– distinguir los incrementos que responden a costo de vida, mérito por mejor desempeño o ajustes por competitividad externa o equidad interna.

Pues bien, sea cual fuera el motivo, es importante que un buen ejecutivo tenga claro los pasos básicos de este proceso que mejorarán sus chances de éxito:

• Jamás saltear al jefe

Aumentos, ascensos, rotaciones, capacitaciones, renuncias y cualquier otra demanda siempre deben canalizarse primero con el supervisor directo. Sólo ante una incapacidad o negativa manifiesta, el ejecutivo deberá evaluar buscar apoyo en otros; empezando quizá por el área de recursos humanos. Pero puentear al jefe para pedir un aumento es casi el peor inicio que se puede elegir.

• Entender el momentum de la companía

Situaciones críticas del negocio (sectoriales o corporativas) o reducciones de personal son señales inequívocas que la empresa no está en su mejor momento. Exigir un aumento en ese entorno no sólo puede asomar inadecuado, sino implicar una importante disociación de la realidad, con consecuencias aún peores.

• Evitar los motivos personales

Demandar un salario más alto porque el alquiler aumentó, se tiene un viaje planificado o un deseo de mudanza podrán ser razones muy válidas, pero muy rara vez funcionan dentro de una organización. Lo que el profesional debe explicitar y defender es el valor que él aporta de manera única y diferencial. Justificar su contribución real y tangible que hace que la empresa gane con su presencia.

• No compararse

En épocas de inflación es una tentación, pero nunca son 100% correctas. El jardín del vecino siempre es más verde. Mirar afuera sirve, claro; pero no debe ser el argumento primario para apoyar un aumento. Las empresas son distintas en las responsabilidades del cargo, aunque el nombre del puesto sea el mismo, en los sectores en que operan, en facturación, en reportes a cargo, en presupuestos disponibles, en impacto de las decisiones. Internamente, la equidad interna debe existir, pero no como ciencia exacta. La antigüedad, el potencial y el desempeño individual aportan matices y grises que necesariamente implican diferencias. Pedir más porque mi par gana más es una ingenuidad y error de principiante.

• Evaluar la compensación total

El dinero es la base, tanto su componente fijo como los incentivos variables (anuales o mensuales). Pero el equivalente monetizable de un plan de medicina prepaga (para el grupo familiar), transporte/auto compañía o almuerzo también debe sumarse a la bolsa. Más intangible pero con valor por cierto, el ambiente de trabajo, el jefe, los compañeros o el propósito de la empresa son cada vez más importantes para las nuevas generaciones.

• Preparar la conversación

Pedir un aumento es una de las charlas organizacionales difíciles. Por ende, jamás debe ser improvisada o producto de un impulso o enojo puntual. Seleccionar un espacio físico privado de potenciales interrupciones, disponer del tiempo necesario (agendando el encuentro con el supervisor con fecha y hora cierta) y conocer y leer del jefe sus momento en que estará más propenso a la charla son deberes básicos que el ejecutivo debe atender.

Por Matías Ghidini, General Manager de GhidiniRodil y autor de Mi Trabajo Ahora.

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