América latina frente a Trump

27 de Diciembre de 2016 - Rosendo Fraga

 


Para México, el impacto fue grande en lo económico, aunque no inesperado. El peso mexicano fue la moneda más devaluada por el probable cambio de escenario económico. La bolsa también acusó el impacto. Si bien Trump todavía no dio precisiones sobre cambios en el NAFTA, es probable que lo haga.

México es el país que recibió más puestos de trabajo que han salido de Estados Unidos y, por eso, es visto críticamente en las áreas industriales del país. Empresas internacionales con alta exposición en México como el banco español BBVA también tuvieron pérdidas importantes. La disminución de remesas y el posible regreso de inmigrantes, deportados o no, pueden aumentar el desempleo y reducir los ingresos de México y los países centroamericanos. Figuras políticas de centro-derecha cercanas a Estados Unidos como el ex presidente Vicente Fox ha dicho que “asusta el resentimiento blanco” y que “en Estados Unidos hay gente que se siente una raza superior”.

Por su parte, el presidente Peña Nieto hizo declaraciones conciliadoras e intenta acercarse a Trump, mientras negocia con Obama medidas de urgencia para hacer irreversibles algunos aspectos de la relación bilateral. Trump ratificó el muro fronterizo con México, pero ya no diciendo que se lo hará pagar y asumiendo que en parte puede ser sólo una valla. Mientras tanto, los sondeos muestran que la probable candidata de centro-derecha (Zavala), está primera en los sondeos para la elección presidencial de 2018, seguida del candidato populista López Obrador y el oficialismo en tercer lugar.

Cuba también ve con preocupación el triunfo deTrump, sobre todo porque la minoría cubana de Florida jugó un rol decisivo para su triunfo. Tras su victoria, Trump fue claro al afirmar que “renegociará” el acuerdo firmado por Obama y que exigirá cambios políticos como contrapartida de los cambios económicos.

En la región andina, la oposición colombiana de centro-derecha ve con simpatía la derrota de Clinton y el Chavismo y, pese a las diferencias, trata de acercarse a Trump. La única referencia a Sudamérica de Trump en la campaña fue decir que aumentaría las sanciones contra Cuba y Venezuela. Con su desenfreno característico, Maduro dijo: “El triunfo de Trump es culpa de la derecha venezolana”. Mientras tanto, el diálogo con la oposición se va bloqueando. Tanto Maduro como Diosdado Cabello han dicho que no habrá elecciones el año próximo ni revocatorio en las próximas semanas. En este marco, y pese a los auspicios del Vaticano y Unasur, la oposición rompe la tregua que se había establecido.

En Colombia, el gobierno presentó un nuevo acuerdo renegociado con las FARC en La Habana, incorporando algunos planteos de quienes se oponían. Encabezado por los ex presidentes Uribe y Pastrana fue recibido entre la cautela y actitud critica. Para ellos, el triunfo de Trump es un dato político favorable, ya que no mantendrá el apoyo de Obama y los Clinton a Santos.

En el Cono Sur, el triunfo de Trump genera rechazo en la opinión pública y preocupación en los gobiernos que asumieron posiciones públicas a favor de Hillary. El gobierno del presidente Temer hizo públicas sus simpatías por el triunfo demócrata y ahora intenta una aproximación a Trump, en momentos que tienen lugar protestas en varias ciudades contra el plan de ajuste de Temer y este dice que “recibimos un país insostenible”. En Argentina, el gobierno asumió posiciones aún más favorables hacia Hillary a través del Presidente, el Jefe de Gabinete, la canciller y el embajador en Washington. Ahora, intenta recomponer la relación con Trump a través de relaciones empresarias que en los 80 la familia Macri tuvo con él en Nueva York. El gobierno chileno también expresó simpatías por la candidata demócrata y el ex presidente Lagos –que probablemente será candidato a Presidente de la Concertación– pide se convoque una cumbre regional contra el muro con México.

Algo es seguro: la prioridad de Trump por la región se detendrá en el canal de Panamá, bajo el cual Sudamérica puede ser para él la región del mundo de menor prioridad estratégica, incluso menos que Afrecha.

bookmark icon