Primer año de gestión de un nuevo ciclo

3 de Enero de 2017 - Mariel Fornoni

 


La foto que nos muestra el primer año de gestión de Mauricio Macri revela que un 43% de la gente aprueba la gestión de su gobierno, mientras que un 42% la desaprueba. La pérdida de confianza en su gestión ha sido de 7 puntos desde el inicio de la misma y cerca de 10 puntos desde su pico de confianza más alto, allá por marzo de este año.

Números similares se asignan a su imagen personal, donde ha perdido el lugar que supo tener entre los tres primeros y que hoy encabezan María Eugenia Vidal, Sergio Massa y Margarita Stolbizer.

Tampoco ha variado demasiado la foto de partida en temas de las principales preocupaciones de la gente: la inflación, la inseguridad y el desempleo encabezan el Ranking de la misma forma que lo han hecho los últimos años.

Un punto a tener en cuenta es el humor social. Las expectativas frente al inicio de este Gobierno, un año atrás, eran muy altas; desde hace casi seis meses, se han moderado, pero no caen. Ese dinamismo que mantienen las expectativas es la que alimenta, en parte, la evaluación de la situación actual.

Tiene su explicación: hoy no es momento de poner las expectativas en otra parte porque no estamos frente a una elección; sólo podríamos dejarlas en el cajón de la frustración. Representa, sin dudas, un desafío para el próximo año, cuando la gente evaluará nuevamente en quién depositará su confianza.

Lo cierto que hay más invarianzas. Al cumplirse un año de gestión de Mauricio Macri al frente del Gobierno nacional, y de la pérdida política del kirchnerismo, se observa en la percepción de la opinión pública la preexistencia de visiones contrapuestas, que determinan diferencias significativas entre segmentos en relación a su voto 2015.

A la hora de indagar acerca del contexto económico del país y personal futuro, de medidas de gestión tomadas y de perspectivas en relación a su devenir en el segundo año de mandato, las visiones opuestas se posicionan entre los votantes de Mauricio Macri versus los de Daniel Scioli.

Mientras que los primeros mantienen una postura considerada en mayor proporción positiva y con mayor cúmulo de expectativas favorables, los segundos se posicionan en el opuesto, manifestando proporcionalmente más una visión en negativa al respecto de la visión actual, las medidas tomadas en relación al Fútbol para Todos, la confianza en la gestión de Macri y la perspectiva futura.

Promesas

Algo similar sucede en relación a la evaluación de las promesas de campaña de Mauricio Macri. Los votantes de Scioli manifiestan proporcionalmente mayor descontento con la falta de cumplimiento de esas promesas, mientras que los votantes de Macri se posicionan en perspectivas diferentes, considerando en mayor proporción que las promesas están siendo cumplidas de forma parcial, adjudicando la falta de tiempo en la gestión como principal motivo de no cumplimiento.

A nivel general, un 38,6% de manifiesta tener expectativas positivas respecto al segundo año de gestión, mientras que un 31,9% espera que sea peor que el primero.

¿Será el segundo año de mandato una buena oportunidad para cerrar la grieta existente aún entre los argentinos? ¿O representará la oportunidad para extenderla?

2016 no tuvo segundo semestre

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