Tengo US$ 500 millones y nada en qué invertir

10 de Marzo de 2017 - Alex Milberg

 


Eduardo Costantini asegura que el mercado está dañado por el efecto Trump. Su puntaje para Macri, las elecciones y dónde invertir o qué hacer con la plata en 2017.

En los últimos tres meses celebró la inauguración del edificio en Bal Harbour, emprendimiento que batió récords de venta en Miami, los 15 años del MALBA, los 15 de la Fundación Nordelta y los 70 años propios. “Necesitaba un descanso”, dice Eduardo Costantini en su casa de Punta del Este. En una extensa charla con FORBES se animó a ponerle puntaje a Macri, destacó aciertos y también errores de la gestión. Y advirtió: “Las elecciones no deberían apartar al Gobierno de sus prioridades económicas”.

Además, analizó el impacto Trump y la paradoja de un mundo en el que, aun contando con una disponibilidad de US$ 500 millones, no existen condiciones para invertir. “El mercado está dañado”, dice. De todos modos, anticipa sus próximas jugadas, tanto en la Argentina como en Estados Unidos y, como siempre, acepta compartir sus consejos para manejar el dinero en 2017 con los lectores de FORBES.

¿Cómo evaluás el impacto Trump?

Trump quiere patear el tablero. Sobre todo, medidas más proteccionistas, intervencionistas y actuar sobre lo fiscal y no lo monetario como receta para reavivar la tasa de crecimiento. Se genera una expectativa de mayor inflación y por lo tanto aumentan las tasas y se produce una revolución que se traslada a todos los mercados. Hay una visión optimista por parte de inversores. Yo tengo mis dudas.

¿Por qué?

Es una política riesgosa. Un incentivo fiscal a una economía en su séptimo año de crecimiento puede aumentar la inflación e impactar en lo monetario.

¿Cómo impacta en tu emprendimiento en Estados Unidos?

Aunque ya está en gran parte vendido, por supuesto que impacta. Porque estas medidas le pegan al mundo emergente. Mis productos van destinados a un mercado global, de todas las nacionalidades

¿Cuál es el balance hasta ahora?

Muy bueno. Este año terminamos el edificio de 240 departamentos en Bal Harbour, que fue el proyecto más caro de nuestra trayectoria: US$ 650 millones de costo, pero con ventas por más de US$ 1.300 millones.

¿El retorno fue mayor al 100%?

Mucho mayor. Fue 100% del costo del proyecto. Nuestra inversión fue de US$ 90 millones de equity y el proyecto tuvo ventas de US$ 1.300 millones. Pero nos quedamos con el 66% porque capitalizamos US$ 82 millones por el 33%.

¿Entonces?

Tenemos la máxima liquidez histórica de nuestra compañía y no podemos invertir porque el mercado está dañado.

¿De cuánto estamos hablando?

Entre el cash out que hicimos en Key Biscayne a fines de 2014, más las ventas de Bal Harbour son unos US$ 400 millones después de impuestos y US$ 100 millones por cobrar de futuras ventas. Y tenemos US$ 50 millones en la Argentina.

¿Qué van a hacer con US$ 550 millones?

Tenemos una doble intención: reinvertir en Estados Unidos una vez que bajen los precios e invertir en la Argentina como queríamos en 2016 y no pudimos.

¿Por qué no pudieron?

Hay tierras valiosas que se iban a vender el año pasado pero se pospuso por razones legales, regulatorias, burocráticas. Ahora anuncian más terrenos, nosotros vamos a ser players en esa oferta del Gobierno nacional y de la Ciudad. Y seguiremos creciendo a buen ritmo en Puertos del Lago Nordelta.

¿En qué proporción invertirán en Estados Unidos y la Argentina?

Depende mucho de la oportunidad del terreno que encontremos. Estamos esperando. Si el Gobierno saca en venta los terrenos de Catalinas Norte, 250 mil metros o 300 mil metros frente a Buquebus, nosotros somos compradores [NdE: aprobada el 10 de marzo por la legislatura porteña]. Son tickets de 100 palos verdes solo de tierra. Puede ser un proyecto de US$ 250 millones.  O el Tiro Federal, más 100 metros cuadrados convertibles también vale.

¿Y en Estados Unidos?

Hay poco terreno y caro. Pero empiezan a aparecer. Hay desarrollos que se han parado. Está el Faena District ¿ Es un éxito, no? Creo que Faena ha logrado crear una marca internacional. La percepción de marca y el precio al que ha vendido son importantes. También es cierto que no ha vendido tantas unidades, la percepción es mucho mayor. Pero el Distrito Faena es conocido en Miami, también en Nueva York, así que chapeau. Ahora el resultado económico no lo puedo decir porque no conozco los números, sé que son proyectos que han llevado mucho tiempo.

¿Qué puntaje le ponés al Gobierno?

Siete. El primer año es muy difícil. Creo que se manejaron bien, con aciertos y errores pero un balance positivo.

¿Cuáles fueron esos aciertos?

Empezamos 2016 con bombos y platillos. Había un pronóstico muy claro. La política del Gobierno de pago de holdouts y destrabar el cepo fue la parte más exitosa. Y esto impactó en los bonos que subieron todo el año hasta el triunfo de Trump.

¿Y los errores más significativos?

El manejo de la suba de tarifas, sin duda. Después también hay una curva de aprendizaje que es natural. Los niveles de corrupción del gobierno anterior en obra pública lo llevó a frenarla durante meses para realizar auditorías.

¿Y el anuncio prematuro de la lluvia de inversiones?

Fue otro error. Las inversiones llevan tiempo. Incluso cuando se quiere invertir. Nosotros tenemos una pila para invertir, pero los procesos llevan tiempo. En nuestro caso, burocráticos. En otros, administrativos. El optimismo era necesario para ganar las elecciones. Scioli decía todo está fenómeno, sigamos piripipí. Y el Gobierno luego continuó ya con un exceso de optimismo, quizás de buena fe.

¿Qué sentiste el día que se fue Prat Gay?

Nada. No lo vi como un cambio de política. Son ajustes después de una cantidad de nombramiento enormes que hubo en los distintos niveles. Prat Gay era una figura significativa de ese proceso

Pero no te impactó ni te sorprendió.

En otra época podía cambiar un ministro y generaba temor. Ahora no, porque no había un superministro. O no es la idea de este Gobierno que lo haya. Hay una estructura de ministros y el poder está disgregado.

Si te llamara el Presidente ¿qué tres consejos les darías?

Uno solo. Yo no creo que este deba ser un año de transición por las elecciones. Yo creo que el de Macri debe ser un Gobierno de transición de cuatro años. Si además se produce un premio de una reelección, más que bienvenida.

Difícil que el área política con Marcos Peña a la cabeza lo tome con tanta filosofía…

Pero miren muchachos, la Argentina tiene 30% de pobreza, las tarifas totalmente desequilibradas, el dólar atrasado, déficit fiscal, una inflación muy elevada y años sin políticas de Estado nacionales. Creo que es muy importante lograr madurez política y pensar en un proyecto a largo plazo.

¿Estás pidiendo que el Gobierno prácticamente ignore que es un año electoral?

Sí. No es un año de transición, son cuatro. No podés gobernar en función de las elecciones.

¿Perder las elecciones no podría poner en riesgo esa transición?

Yo creo que es muy probable que ganen las elecciones pero si no sucediera no debería ser preocupante. Macri es una persona capaz.

¿Cómo se resuelven entonces los problemas de la economía?

Dujovne dice “quiero bajar la presión impositiva y bajar el déficit y la inflación y aumentar las inversiones públicas”. Pero esas cuatro cosas son contradictorias. Las podés lograr si se produce una fuerte suba en la tasa de crecimiento. Debería ser un círculo virtuoso con una tasa de crecimiento gigante y ahí sí va a mejorar lo fiscal y aumentar la inversión pública. Pero ese aumento no lo vas a tener.

¿Entonces, cómo se soluciona?

Con tiempo. Este año se va a dar una situación intermedia. El país va a financiar el déficit con endeudamiento externo y eso no va a tener un impacto negativo. Las tasas no van a ser bajas por las tasas externas, el nivel de incertidumbre es mayor por el factor Trump. La deuda argentina creo que ya hizo la corrección. Un Bonar 24 rinde 5% menos y tiene una duration de 5, un spread de 300 puntos, no sé cuánto más puede rendir. El mundo ya está hablando bien de la Argentina.

¿En qué sentido?

El peronismo históricamente ha hecho trampas, por eso creo que la clave es pensar en políticas de Estado básicas como si fuera un gobierno de transición. Con el objetivo de disminuir déficit e inflación no debe ceder a la presión de los gobiernos provinciales ni sindicatos. Y para eso debe continuar con el diálogo que es un valor que tiene el Gobierno. Pero es un país muy difícil.

¿Te preocupó que el Gobierno haya insinuado que quería vender los activos de la Anses como el 25% de Consultatio?

No. El tema es que no lo veo en esta instancia del país. Es plata de los jubilados. Y tienen presencia en muchas empresas. Desde el punto de vista político, desprenderse de esos activos es un tema legislativo, político, que no es sencillo. Además no es el momento del mercado. Hace falta que la Argentina esté clasificada como mercado emergente, que se amplíe la demanda, porque son papeles muy pequeños. Este proceso se tiene que afianzar.

¿En qué invertir a corto plazo en 2017?

Mirá que este año no va a ser tan sencillo como otros anteriores…

Intentemos. Tus pronósticos en FORBES siempre dieron rendimientos extraordinarios, de 35% hasta 100% en dólares.

Este año no esperaría resultados gigantes, ni siquiera del 40%. Bonos y acciones van a ser una buena inversión pero con otra escala. De vuelta, dependemos del manejo político: si actúan a nivel de la responsabilidad histórica que tienen, las inversiones se van a notar en acciones y en bonos.

¿Qué acciones? Los lectores toman nota.

El Francés, el Galicia, los bancos en general tienen recorrido. Pampa Energía y el sector de infraestructura también. Y el sector inmobiliario, claro, pero no queda bien que lo diga yo.

¿Qué va a pasar con el dólar?

Está bajo y va a seguir bajo. No va a subir más que la inflación.

¿Y bonos, cuáles hay que mirar?

Compraría bonos, pero no a una duration mayor a 5 años. Los bonos 2036 o 2064 tienen 7,6%, pero son más vulnerables a la suba de tasa americana.

¿Qué se sintió cumplir 70?

A veces recuerdo que tengo 70….En el día a día no me cambia porque sigo vital. Cumplimos 15 años del MALBA y estuve a full. También estuvo el aniversario de la Fundación Nordelta y el 2 de diciembre inauguramos Bal Harbour. Llegué a fin de año bastante cansado.

¿Qué sabés a los 70 que no sabías a los 60?

Se ve más en perspectiva el reloj biológico. Pero siempre fui una persona que tuvo muy en cuenta las coordenadas del tiempo y la presencia de la muerte. Quizás lo aprendí de mi madre, que tenía conciencia de la temporalidad. Ella era muy creyente, vivía para cumplir una misión.

¿Cuál sería tu misión?

Me gusta pensar que mi vida es una construcción. Me manifiesto a través de los proyectos y de la conducta que voy hilvanando. Así, el tiempo pasa a tener un sentido positivo. En vez de ser un bajón que uno se va a morir, le damos más consistencia a la vida. Y la vida no es sólo hacer edificios. También es buscar a mi hija de catorce años a las dos de la mañana de una reunión con amigas. La vida es ser buen padre, buen amigo, valorar la naturaleza. Ese el sentido de nuestra existencia.

FORBES ARGENTINA 47: ¿Te digo en qué invertir?

bookmark icon