Larga vida a las revistas

10 de Enero de 2018 - Alex Milberg

 


Hace poco más de un año relancé Forbes en Argentina con una flamante editorial boutique a la que bauticé Global Brands Media: daba la impresión de ser un pulpo mediático mientras compraba un escritorio en Mercado Libre. Pero el nombre incluía el sueño de seguir desarrollando marcas internacionales de calidad en nuestro país.

Gracias al apoyo que tuvimos con Forbes, comparto con ustedes la noticia de una nueva aventura: en abril lanzaremos, junto con Ana Torrejón, L’Officiel, la emblemática revista de moda más antigua de Europa. Fundada en Francia en 1921 hoy se distribuye en 80 países y cuenta con 44 ediciones extranjeras.

El comunicado oficial, con acento francés

“¿Otra revista más?”, me preguntó mi mujer más preocupada por mi salud mental que por la situación de la industria editorial. Pero es un pregunta me hacen con frecuencia junto a estas otras:

¿Por qué lanzar revistas en papel (además de digital) cuando todas las demás cierran? ¿Acaso no es como montar un videoclub en la era de Netflix? ¿Es cierto que “ya nadie lee en papel”? ¿No conviene que sea sólo digital? ¿Los anunciantes no se van todos a la web?

Comparto algunas respuestas:

En la industria gráfica, al igual que con los grandes boxeadores, cuanto más grandes, más rápido caen. Quienes más padecen, por supuesto, son los grandes diarios y las revistas con estructuras diseñadas para otros tiempos.

Para seguir con la metáfora del box (tal vez aún conmocionado por el cierre de El Gráfico), el camino sea convertir en máxima la célebre frase de Muhammed Ali y entonces, “Volar como mariposa, picar como abeja”.

Las editoriales boutique son las nuevas aliadas de las grandes marcas par crecer en el mundo: sucede con Spain Media, 360 businessmedia en Francia, BPP en Brasil. Todas fueron fundadas o por ex editores o directivos que se lanzaron a la aventura de hacer negocios.

Aquí estamos nosotros. Con estructuras chicas y la mayor calidad a la que podemos aspirar. No me hubiera animado a L’Officiel, por ejemplo, sin el entusiasmo y el talento de Ana, máxima referencia editorial en el mundo de la moda donde es reconocida por su excelencia profesional y su calidad personal. Completan el staff Federico Gabrielo, Dora Becher, German Romani y Cecilia Nasimbera, además de un equipo de colaboradores de primer nivel que iremos presentando.

¿Y por qué insistir con el papel?

Porque el olor a tinta me transporta directo a la infancia. Si integrara la lista de “Billionaires” de Forbes sería una respuesta suficiente. Pero tuve que buscar motivos más sólidos.

La dicotomía entre el papel y la web es falsa. La plataforma no es el mensaje, el mensaje siempre será el contenido.

Revistas en la era Internet

Las revistas y en especial los nichos (como negocios o moda) gozan de buena salud. Sus lectores buscan contenidos calificados que no se encuentran fácil en el océano de las redes sociales o en los portales.

En lugar de clics, esperamos sus clocks; mayor tiempo de lectura con contenido especializado. Los últimos estudios presentados en la FIPP (congreso de revistas en Londres en octubre pasado) confirman que el engagement con ciertos productos de lujo tienen más impacto en papel que digital, donde el scroll disipa la atención.

El modelo de negocios se concentra en formatos multiplataformas que reúnen al papel, la web (donde los ingresos son mínimos), branded content, marketing y eventos y conferencias.

Larga vida a las revistas

Un ejemplo macro de la nueva reconfiguración de medios como plataforma de contenidos y marketing se refleja la reciente compra Time Inc a manos del grupo Meredith por U$S 2.840 millones.

Las revistas siempre fueron el core de ambos grupos que se fueron reconvirtiendo a formatos multiplataforma y tras la fusión combinarán una audiencia de 135 millones de lectores.

A modo de alerta, Juan Señor, fundador de Innovation Media advierte que es mejor tener cuidado de “los profetas de la web que auguran el fin del papel”.

Algunos datos adicionales sobre revistas: en Estados Unidos, durante el pico de la crisis del 2009 se lanzaron 275 títulos y cerraron 428. En 2013, 185 y 56. Y en 2015, 113 y 35 cierres, más títulos ya vigentes cumplieron años.

La teoría de Darwin aplica para todo. De animales a dioses (como el gran libro Sapiens, de Yuval Harari). Fuimos monos. Quizás seamos máquinas. Pero la evolución, aunque arrasa con algunas especies (faxes, beepers, videoclubes), también lleva su tiempo. Sea en el formato que sea, larga vida a las revistas.

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