Generación 3i: Jóvenes de alto impacto

17 de Noviembre de 2017 - Facundo Sonatti

 


FORBES Argentina seleccionó seis jóvenes de todos los ámbitos: financiero, tecnológico, educativo, artístico y ambiental. ¿Qué tienen en común? Son la Generación 3i: Ideales, impacto e innovación.

Tienen menos de 35 años, múltiples intereses y un gran compromiso. Su meta es llegar a generar un círculo virtuoso en las comunidades donde participan a partir de las actividades y proyectos que emprenden a su paso. Conocé los casos:

 

 

Cambiar el mundo con una App

Pierpaolo Barbieri (30)

Por su faceta intelectual, Pierpaolo Barbieri (30) es una rara avis en el mundo emprendedor. Al googlearlo, aparecen muchos resultados de él que tienen que ver con su profesión de historiador y de analista político y económico: desde reseñas de su libro sobre la intervención económica nazi en la Guerra Civil española hasta artículos firmados en los medios más importantes del mundo, como El País o el New York Times, en los que habla de temas tan diversos como el impacto de las decisiones de Angela Merkel en Europa o cómo el Mundial de fútbol distrae a los argentinos de sus problemas.

“A mí me parece importante mantener esa veta intelectual. De hecho, en un momento pensé que iba a ser profesor”, confiesa mientras brinda un tour por las flamantes oficinas de Ualá en el Bajo Belgrano, unas oficinas no muy grandes, con vista a la cancha del equipo de fútbol del ascenso Excursionistas, modernas y luminosas pero sin excentricidades ni lujos.

Se respira, claro, un aire de startup. Con tan solo 18 días desde el lanzamiento de Ualá, acá ya trabaja un equipo de casi 20 personas, entre los cuales hay algunos ex Google y ex JP Morgan, hecho que llena de orgullo a Barbieri por todo lo que implica haber dejado esas supercorporaciones para sumarse a su aventura que no es ni más ni menos que hacer una revolución financiera en el país y en la región.

Ualá es, antes que nada, una app ultradidáctica que incluye una tarjeta prepaga gratuita de Mastercard. Con ella, el usuario puede hacer transferencias al instante y sin cargo, y permite llevar un control de los gastos en tiempo real. Para inscribirse, basta con llenar un formulario que lleva menos de tres minutos y mandar una selfie.

El segundo paso será ofrecer tarjetas de crédito y préstamos personales. Es como llevar un banco gratuito en el smartphone, y tres características distinguen el servicio: la simpleza, su carácter democrático (todos pueden tener una tarjeta de Ualá, ya que no se le niega a nadie que complete el formulario) y su registro informal y millennial –de hecho, la atención al cliente puede ser vía redes sociales, y hasta el propio Barbieri responde algunas consultas–.

La app apunta a conquistar dos tipos de clientes: los millones de argentinos que no están bancarizados (el 50% de la población) y los que están decepcionados o cansados de sus bancos. “Estamos al día 20 de haberla lanzado y ya llegamos a los 20.000 usuarios: más de cuatro veces más de lo que pensábamos”.

Finanzas y cultura

Florencia Giulio (26)

Al mirar hacia atrás y unir los puntos, el trazo de vida de Florencia Giulio cobra más sentido. Bailarina clásica desde los siete, esquivó el Colón y se zambulló de lleno a alcanzar una carrera corporativa, hasta que un viaje a París la reconectó con su veta artística. En una pulpería de San Telmo que heredó de su padre, gestó Madreselva, una incubadora de proyectos artísticos que ella misma describe como “un espacio donde distintas ramas del arte se fusionan a partir de charlas y proyectos”.

También mentorea organizaciones sociales como Handy Ropa Inclusiva y Milonga Techos Azules. A su vez, el presente la encuentra en un pasamanos laboral que, de la bodega Finca Flichman, donde era jefa de Control de Gestión y Administración Financiera, la deposita en el área de Relacionales Institucionales del Fondo Nacional de las Artes, que alguna vez supo presidir la mismísima Amalita Fortabat.

La conjunción de los negocios y las finanzas con el mundo del arte es música para los oídos de Giulio, quien ganó experiencia en el gigante francés Danone, donde pasó por distintas áreas, desde lo administrativo a lo industrial, y hoy despunta el vicio estudiando pintura con Ana Vila.

“Tener un propósito en todo lo que uno hace es central para nuestra generación”, analiza. Y agrega que este año, además, viajó a Israel a partir de Innovation Experience, una iniciativa para adentrarse en el mundo emprendedor de ese país, y apunta: “Me considero una slasher, que deriva de slash, que en español significa barra, porque soy muchas cosas a la vez”.

Innovación

Joan Cwaik (27)

Condensar en pocos caracteres su derrotero resulta sencillamente imposible. Joan Cwaik es una marca en sí mismo y entendió antes que nadie que nuestras huellas digitales demandan un canalizador, que él logró materializar con su propia web, www.joancwaik.com, la cual renueva anualmente.

“La identidad digital forma parte de todos nosotros, debe tener un orden y un nicho al cual apuntar. En 2014 empecé a posicionarme como líder en lo referido a la tecnología emergente”, resume quien hoy está a cargo del departamento de Marketing de una compañía de robótica israelí, Maytronics, para varios países de América Latina; es docente y coordinador del Centro de Divulgación Tecnológica de la Fundación UADE; conferencista internacional y speaker corporativo, y hasta coordina la producción técnica y operativa del Aquadance para Showmatch.

Las múltiples actividades de Cwaik tienen un hilo conductor: “Hago todo esto porque tenemos una enorme potencialidad como seres humanos que estamos desaprovechando, y la tecnología puede potenciarnos tanto para ser más productivos como para lograr una mejor calidad de vida”, sentencia.

Amparado en tres mentores, José Crettaz (La Nación), Santiago Koval (UDESA) y José Cwaik (papá), ya tiene agenda para 2018, año en que publicará su primer libro, y pone el acento en su máximo desafío: “Quiero escalar todo lo que vengo haciendo para generar un mayor impacto positivo, y para eso la formación de equipos es primordial”.

Diseño

Guido Della Bella (32)

Pueden llegar a ser escasos los ejemplos en los que un acto de rebeldía dispare una manera de vivir. Y si, a su vez, esa forma de vida representa un golpe artístico con un impacto positivo en mucha gente, el número de casos se reduce aún más.

Guido Della Bella es uno de esos pocos que, aerosoles en mano, encontraron su pasión desde chicos, y hoy canaliza su impronta en distintas actividades que lo llevaron de concertar un mural en el Bajo Flores a ser socio de Google.

Es miembro del grupo de muralistas THG desde hace más de 10 años, por lo que el valor del contacto social resulta un tema recurrente a lo largo de la charla. “Siempre buscamos involucrar a los vecinos y generar algún tipo de concientización con lo que hacemos”, resume quien también está a cargo del diseño y desarrollo de marca del Fondo Nacional de las Artes.

Estilo Libre es la productora que gestó de la mano de otros artistas amantes del grafitti y la cultura urbana, en 2011. “Meeting of Styles (MOS) es un evento itinerante de arte urbano que surgió en Alemania, y dura tres días en cada ciudad en la que se realiza. Nosotros lo gestionamos en Argentina con más de 100 artistas en cada edición”, repasa.

A través de la agencia A Experiencias, otra de sus creaciones, Della Bella participó del Partenón de Libros Prohibidos de Marta Minujín para la Documenta 14, en Kassel, Alemania. “Realizamos la producción de la recolección de libros en Argentina y el registro de la obra para la realización del video documental y su libro-catálogo”, detalla. Padre y diseñador gráfico, asegura que nunca pierde el foco: acercar la cultura a la gente.

Tecnología

Carolina Hadad (28)

El estereotipo que se tiene de un techie suele estar emparentado más con Sheldon Cooper, de la serie The Big Bang Theory, que con una mujer. Sin embargo, en la práctica, ellas han sabido ganarse un espacio en el mundo de la tecnología, y Carolina Hadad es un fiel exponente de esa tendencia.

Apenas un trimestre de programación en la escuela secundaria bastó para que orientara su formación hacia el rubro tecnológico. “Me gusta hacer muchas cosas y en distintos rubros, y la tecnología atraviesa transversalmente a todos ellos”, confiesa la flamante incorporación de Google Argentina.

Sus comienzos como programadora se remontan a su paso por Manas – InSTEDD, orientada a la generación de software con fines humanitarios. “Siempre tuve claro que quería generar un impacto positivo en la gente”, sostiene quien también sumó experiencia en una pasantía de tres meses en Silicon Valley, donde se topó por primera vez con otras mujeres programadoras.

A su regreso, participó del área de Datos Abiertos de los gobiernos nacional y porteño, y también ocupó su tiempo en la Fundación Huésped como coordinadora de proyectos.

A su vez, Hadad tuvo tiempo para transmitir su interés a otras mujeres y juntó a un grupo heterogéneo para crear Chicas en Tecnología, una ONG que busca motivar, potenciar e incrementar el conocimiento y entusiasmo de jóvenes mujeres por la tecnología a partir de la capacitación y la generación de comunidad. La avanzada ya alcanzó más de 250 mujeres. Apelando siempre a un aprendizaje continuo y sin olvidar el alcance social, su próxima escala está en la NASA.

Economía

Santiago Bulat (23)

La vidriera de “No Somos Nadie” lo hace madrugar. Para Santiago Bulat, los días empiezan antes del amanecer y, desde agosto, su rutina contempla un zigzag de actividades que lo tienen como columnista económico en el programa radial que conduce Juan Pablo Varsky.

Más tarde, se lo puede sintonizar en la consultora de Orlando J. Ferreres y Asociados, donde despunta el vicio de hijo de tigre: “Hasta no ser demasiado bueno, dedicate a aprender” es el mensaje de su padre, el renombrado economista Tomás Bulat, que Santiago tiene grabado a fuego.

Apenas tenía 18 cuando se sumó a la Fundación Pies Descalzos como voluntario, y descubrió la bondad de los microcréditos para ayudar a familias en situación de vulnerabilidad. También fue analista de Deuda Pública para el Ministerio del Interior y operador bursátil en el Grupo Cohen.

A pesar de que admite que el periodismo es el medio para un fin y su norte es la economía explícita, de la mano del gerente de Desarrollo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Claudio Zuchovicki, suma horas de radio y TV, bajo el paraguas de Equipo Bulat.

“Prefiero prescindir del dato al minuto y enfocarme en el análisis”, admite, y apura la entrevista porque River, una de sus pasiones, entra a la cancha. Siente que la presión de jugar con el mote de “hijo de” está en uno y no en el afuera.

“A mi viejo lo quería todo el mundo y eso obviamente me ayuda”, asegura, y abre el juego: “Si mañana me llaman para hacer algo disruptivo en materia de microcréditos, largo todo y me meto de lleno con eso”.

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