En los mercados aseguran que Bolsonaro tiene 70% de chances de ganar

9 de Octubre de 2018 - Kenneth Rapoza

 


El columnista de FORBES US sobre mercados emergentes da su mirada sobre el triunfo en primera vuelta de Jair Bolsonaro en Brasil.

El PT no va a ganar, aseguró este lunes un representante de Nomura Securities en Nueva York. Según ellos, Jair Bolsonaro será el nuevo presidente de Brasil. El mercado no oculta sus preferencias.

Como era de esperar, la segunda vuelta de las elecciones enfrentarán a Bolsonaro con Fernando Haddad, el candidato del PT. Bolsonaro es todavía una novedad en la política brasileña, miembro de un pequeño partido que, gracias a este hombre, ahora controla buena parte del Congreso.Haddad, por su parte, fue alcalde de San Pablo y fue elegido por Luiz Ignacio Lula da Silva para representarlo en estas elecciones dada su proscripción: actualmente, está preso por las derivaciones del escándalo de Lava Jato. De acuerdo a la periodista de Folha de Sao Paulo Monica Bergamo y, según algunos, un grave error, Haddad visitó ayer a Lula en la cárcel para discutir la campaña.

Mientras más se acerque Haddad a Lula, más sencillo será para Bolsonaro hacer del voto a su contrincante, un voto a la corrupción. Hablamos de un candidato que consulta su campaña con un hombre tras las rejas. A menos que el electorado crea que se trata de un preso político como Nelson Mandela, la reunión no tiene ningún rédito para Haddad. De acuerdo a la consultora Dataholha, solo el 37% de los brasileños creen que Lula es inocente y debería ser liberado. El casi 30% que obtuvo Haddad ni siquiera alcanza esta cifra.

Por esta razón Nomura cree que Bolsonaro ganará las elecciones del 28 de octubre. “Veíamos muy poco posible una victoria en primera ronda, pero le otorgábamos 60% de posibilidades de ganar en segunda”, escribieron los analistas Joao Ribeiro y Mario Castro a sus clientes. “Luego del resultado, sus posibilidades aumentan un 10% más”.

El domingo, Bolsonaro convirtió su pequeño Partido Social Liberal (PSL) de un jugador casi intrascendente a un “gigante nacional”, según Reuters. Todos los partidos tradicionales fueron vencidos sin lugar a dudas. El PSL es ahora la segunda minoría detrás del PT, pero sus alianzas naturales le confieren aún más peso: el Congreso sería más adverso a Haddad que a Bolsonaro, aún en un contexto súmamente atomizado. El PSL pasó de 8 a 51 bancas en un a cámara con 513 y más de 12 partidos.

“No descartaría a Haddad”, dice Bertrand Delgado, director de mercados globales de Societé Generale en Nueva York. Las encuestas le daban 21% y creció hasta el 30%. “Haddad ya está trabajando en alianzas con partidos de centro-izquierda y tiene la aceitada maquinaria política del PT detrás suyo”, les escribió a sus clientes en una nota.

Parte de esa maquinaria está concentrada en transmitir el mensaje de que el voto a Bolsonaro significa el retorno a la dictadura militar. Otros, mientras tanto, googlean la palabra “fascista”, que es la que más se utiliza para describir al ganador de la primera vuelta.

Sus detractores protestaron por su candidatura y seguirán haciéndolo, acusándolo de fascista, racista, homofóbico y misógino. Dos escenas recientes lo explican. En una discusión con una periodista, que lo había acusado de violador, le contestó que no estaba a la altura para que él la violara. En otra oportunidad, comentó que ningún padre quiere tener un hijo gay. En su voto sobre el impeachment a la presidenta destituida Dilma Rousseff, dedicó su intervención al militar sindicado como torturador de Rousseff en los años de la dictadura. Estos episodios serán fundamentales en la campaña que ya inició.

Quiensea que resulte ganador deberá ocuparse de un país en apuros. Ambos deberán ir hacia reformas estructurales que requerirán apoyo legislativo. Ambos deberán unir al país en temas como la lucha contra el crimen, el fin de la corrupción, y ayudar a la economía a fortalecer a todos los sectores sociales, independientemente de a quién hayan votado.

Brazil ha logrado domar a la inflación y mantuvo una tasa de interés que deja espacio para recortes y baja de impuestos. Esto es positivo para el clima de negocios. Pero con China en guerra comercial con Estados Unidos, los mercados emergentes como Brasil se enfrentan a vicisitudes a menudo ajenas. Los inversores testearán la voluntad del nuevo Gobierno de arreglar la economía desde el principio mismo de su mandato, el primero de enero. El mercado siempre quiere resultados rápidos, en lugar de arriesgarse a lo que están viendo en Argentina con el presidente Mauricio Macri tambaleando en sus chances de ser reelecto. Argentina ya acudió al FMI. Si las cosas empeoran en Brasil, ¿sucederá lo mismo?

“Los mercados ya asumieron que Bolsonaro será el nuevo presidente”, dice Edwin Guitérrez, director de Deuda Soberana de Mercados Emergentes de Aberdeen Standard’s Investment. “El mercado respira aliviado de que Haddad no llegue a la presidencia”, dice. Buena parte del éxito de Bolsonaro se debe a que no es parte del sistema de partidos que se vio en vuelto (todo) en los escándalos de corrupción. Gutiérrez cree que Bolsonaro tiene un “plan creíble” para lidiar con Brasil.

Más allá del salto positivo de la bolsa en estas 48 horas, a los operadores locales les esperan dos semanas muy duras. “Esperamos que ambos candidatos clarifiquen sus posiciones en torno al mercado de trabajo, salarios y demás cuestiones estructurales de la economía”, dice Marcos Costa, CEO de DMI Group, una compañía de equity en Sao Paulo. “El mercado reaccionará bien al principio. Pero lo que viene es pura incertidumbre”.

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