En la primera jornada del “Plan estabilizar”, el dólar cerró en $ 57

20 de Agosto de 2019 - Tomás Rodríguez Ansorena

 


El flamante ministro de finanzas, Hernán Lacunza, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, confirmaron esta mañana que el principal objetivo de su gestión será mantener estable el tipo de cambio. Las señales del FMI, el pago de los REPO y la apertura del diálogo con la oposición.

En su primer día hábil al frente del ministerio de Hacienda, Hernán Lacunza cumplió su objetivo primordial: el dólar no se movió. En la práctica, su gestión había comenzado el sábado. La renuncia de Nicolás Dujovne encontró al ahora exministro de Economía de la Provincia en Villa La Angostura, y a su regreso empezó a delinear el plan que, como informó esta mañana en conferencia de prensa, tiene como principal tarea la estabilización del tipo de cambio y, en consecuencia, del resto de la economía.

El lunes “no laborable” en Argentina fue, sin embargo, muy activo en Wall Street y la salida de los títulos nacionales, entre bonos y acciones, atestó otro golpe a la crisis. A la sazón, mientras los mercados tomaban con preocupación la entrevista de Alberto Fernández a Clarín, donde recordó la quita del 75% a tenedores de bonos privados post-2002, los medios hablaban de los “Lacunza papers”: apuntes tomados por una cámara donde el flamante ministro imaginaba un escenario con dólar a $ 100, tasas más arriba del 74% actual y una pobreza de 50%.

Es por estas contingencias que las conferencias de prensa que brindaron Lacunza y Sandleris tuvieron lugar antes de la apertura de los mercados. Se temía una nueva escapada de la divisa. Aunque no anunciaron medidas concretas, transmitieron la expresa voluntad del Gobierno de 1) mantener el tipo de cambio por debajo de su valor nominal actual 2) sostener la meta fiscal y de expansión monetaria pactada con el FMI, aún a pesar de las medidas anunciadas la semana pasada y 3) entablar un diálogo con los referentes económicos de la oposición.

El primer punto aprobó su primer examen, con un volumen operado total de US$ 544 millones en el mercado spot, de los cuales US$ 172 provinieron del Central y el Tesoro. En el mercado futuro se movieron US$ 724 millones, con un precio de $ 79,50 para diciembre. El segundo punto tuvo su respaldo en el tweet de Gerry Rice, vocero del FMI: “Estamos siguiendo de cerca los acontecimientos en Argentina, en continuo diálogo con las autoridades mientras trabajan en sus políticas para encauzar la difícil situación que enfrenta el país. Un equipo del staff del FMI viajará pronto a Buenos Aires”.

El tercer punto tuvo (excepto en el Frente de Izquierda) buena repercusión entre los partidos de la oposición. Antes, mientras llegaban las noticias de Wall Street, conversaron por segunda vez Alberto Fernández y Mauricio Macri. Pero esta cordialidad repentina entre competidores tiene su contracara en el enfrentamiento en ciernes con los gobernadores, quienes ya se manifestaron (en su mayoría) en contra de las reducciones en IVA y Ganancias, ambos tributos coparticipables. El conflicto es más visible en las provincias petroleras, donde la controversia por la decisión de congelar las naftas durante 90 días recrudece día a día. El gobernador de La Pampa, Carlos Verna, hizo público su malestar en Twitter (“No fuimos invitados a la reunión de provincias petroleras que convocó el Estado Nacional pero sí vamos a perder 200 millones de pesos en regalías”), y las novedades en Neuquén llegaron hoy desde el frente sindical. El senador nacional y secretario general de los petroleros, Guillermo Pereyra, no dudó en afirmar que “Macri mete la mano en los recursos de Neuquén”.

Reposición

Minutos después de la conferencia de prensa, se conoció que el Tesoro había pagado US$ 2.600 millones en concepto de REPO a un consorcio de bancos internacionales, bajando en monto equivalente las reservas internacionales del Central. Este pago adelantado de deuda significa, en total, US$ 12.600 millones de bonos BONAR 24, 25 y 37. Lo que disparó esta ejecución anticipada de capital por bonos fue la depreciación de estos títulos en un orden del 40% desde las elecciones del domingo.

La consecuencia inmediata de este pago es, más allá de la relativa reducción de la deuda en dólares, una baja significativa en las reservas. La fina correlación entre ambas variables es, con el tipo de cambio, lo que el Gobierno más deberá cuidar para la estabilidad económica. Es justamente lo que el Fondo está “siguiendo de cerca”.

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