Los otros emprendedores del vino

5 de Septiembre de 2017 - Francisco Barreiro

 


Desde una App para vinófilos hasta la organización de “Vinos a la carta, copas de Iberoamérica”. La propuesta de los jóvenes emprendedores del vino que sorprenderá durante la Feria Iberoamericana de la Gastronomía.

Hace un año, la Ciudad de Buenos Aires fue nombrada como Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica. Desde entonces, las propuestas gourmet se multiplicaron en un sinfín de salidas que incluyeron un asado multitudinario al pie del Obelisco hasta ya clásica feria Masticar dos veces por año.

La importancia de la gastronomía entre los porteños se vive en cada rincón de la ciudad. Y, claramente, una de las mayores influencias que recibió a lo largo de su historia fue desde España y Portugal… y viceversa. Donde la relación entre América y la península ibérica ha influido en la alimentación mundial, en las tradiciones, la salud y en los lazos de unión entre ambos.

FIBEGA (Feria Iberoamericana de la Gastronomía) es el evento anual más relevante de la gastronomía Iberoamericana que este año se realizará por primera vez en Buenos Aires (Argentina). Las fechas elegidas son el 15, 16 y 17 de septiembre, en La Rural.

Y como no podía ser de otra manera, los vinos serán unos de los pilares de la feria. Bajo la curaduría del periodista Joaquín Hidalgo y el sommelier Alejandro Iglesias llevan adelante lo que será “Vinos a la carta, copas de Iberoamérica”, la cual ofrecerá la oportunidad de degustar más de 100 diferentes vinos argentinos de las principales bodegas y también etiquetas de España, Portugal, Uruguay, Chile y Brasil.

Joaquín Hidalgo y Alejandro Iglesias son, además, los creadores de la primera App de vinos de Argentina, Vinómanos. En diálogo con Forbes Argentina, los jóvenes emprendedores contaron los detalles de uno de los eventos gastronómicos más grandes del año.

¿Cómo está posicionado hoy en día el vino argentino en el mundo?

Joaquín Hidalgo: Argentina es un jugador de peso específico en el mundo, pero aún con poca incidencia. A la fecha, supone el 2,5% del comercio internacional de vinos mundial, un número que parece chico, pero hay que tener en cuenta que era cero hace veinticinco años atrás.

¿Y en nuestro país?

Alejandro Iglesias: La percepción del vino local es muy buena: somos un país con una historia para contar, con vinos de estilo y sabor local para descubrir y al mismo tiempo, con una proyección internacional cuya percepción es de calidad. Eso es muy importante: nadie en el mundo del vino hoy duda que Argentina puede ofrecer calidad de vinos, algo que no sucede con otros competidores en condición similar a la nuestra.

El mundo del vino se divide en dos: el viejo mundo y del nuevo mundo. Nuestro país produce vinos desde hace 150 años y tiene una tradición vitivinícola, pero igual se lo considera del “nuevo mundo”, ¿por qué?

JH: Como todas las clasificaciones, esta también es algo arbitraria. La idea de un viejo y un nuevo mundo es seductora para establecer: está Europa con su cultura del vino y está el resto del mundo que no tiene esa tradición. Eso es válido para países como China, Australia o Nueva Zelanda que, incluso en la década de 1970 estaban dando los primeros pasos. Argentina es diferente.

AI: La inmigración del siglo XIX y XX trajo consigo la cultura del vino y tuvo que adaptarla a nuevas regiones. Desarrolló gusto propio –algo que es muy valorado hoy en el mundo del vino– y con los años consolidó un negocio exportador. Es esa matriz local la que emparenta a Argentina con los países del llamado Viejo mundo vitícola. Sólo que América es parte de nuevo viejo mundo desde 1492.

Los puntajes en los vinos suele ser un tema polémico, ¿a las bodegas les importan los puntajes? ¿Y al consumidor?

JH: Los puntajes fueron y son una herramienta clave para guiar al consumidor. Sirven en la medida en que hay puntuadores hegemónicos, como pasó con Robert Parker Jr. en Estados Unidos durante los años 90 y 2000. Pero hoy hay muchos críticos puntuando y diluyeron su relevancia. Al mismo tiempo, herramientas de recomendación web como los puntajes de los usuarios ganan relevancia y aportan transparencia.

AI: Desde ya que todo el mundo quiere que hablen bien de lo que hace –es el caso de las bodegas en este juego–, pero el consumidor no conoce a los catadores. Entonces se da un lindo juego que deja algunas vacantes para sitios como el nuestro: sólo si las bodegas legitiman al catador valen los puntajes. Entonces, promueven sólo los buenos puntos que reciben y, al cabo, construyen la reputación del crítico. Algo que resulta vacío para el consumior.

Pero en Vinómanos hacen puntuaciones de vinos…

JH: En Vinomanos estamos en otro carril aunque no somos tontos, también hacemos rankings, pero ahí el repcorte es más importante que el puntaje: los mejores Malbec por 200 pesos; los vinos más rados del mercado; ¿es posible beber bien por Roca y un Sarmiento?

AI: Ese tipo de títulos conviven con trabajos serios de investigación, como el Informe Malbec o notas tan sencillas como “por qué el vino se toma en copas”.

Hoy Vinómanos lleva más de 39 mil descargas desde el lanzamiento, ¿cuál es el desafío a futuro?

JH: Ser un medio digital en este momento de transición no es fácil. Serlo en Argentina incluso le pone otro condimento. Sin embargo, nuestro compromiso fue desde el comienzo ofrecer un contenido creativo y genuino en el mundo del vino, aportando ideas a una cadena de valor de la cuál aspiramos a ser eslabones útiles.

AI: En ese sentido, los desafíos de Vinómanos hoy siguen tres caminos: 1) hacer crecer la base de usuarios hasta alcanzar los 100 mil usuarios únicos en un año; 2) expandir nuestro horizonte de cobertura a otras áreas del lifestyle y la gastronomía; 3) seguir desarrollando eventos de vino y comida, como una pata off line. En materia de contenidos, nuestro próximo paso clave será la elaboración de informes en la misma línea que realizamos el Informe Malbec.

¿Cómo le llega la propuesta de FIBEGA a Vinómanos?

JH: En los casi cuatro años de vida de Vinómanos, nos hemos posicionado como un sitio de referencia para el vino argentino, dentro y fuera del país. De nuestros 50 mil usuarios únicos mensuales –que es mucho para el mundo del vino, pero poco para otros sitios– el 60% proviene de Argentina y el resto se reparten entre España, México, Perú, Colombia, países en los que venimos creciendo con una propuesta de contenido adecuada a los consumidores nuevos de vino. De ahí que, los organizadores de FIBEGA se fijaron en nosotros para la gestión del espacio de vino. Lo más importante, en todo caso, es que pudimos armar una propuesta atractiva para el consumidor de vinos, tanto especializado como no. Ese es nuestro mejor expertise.

Además de más de 100 diferentes vinos, la propuesta que llevan adelante los jóvenes emprendedores contará con un espacio diseñado para profesionales y entusiastas del vino organizados por estilos y servidos por sommeliers capacitados.

Durante cada una de las 3 jornadas habrá charlas y presentaciones a cargo de profesionales (sommeliers, bodegueros y winemakers). Con nombres de la talla de Josep Roca (sumiller del Celler de Can Roca, 3 estrellas Michelin), Juan Ruiz Henestrosa (sumiller de Aponiente, 2 estrellas Michelin) y del ámbito nacional estarán presentes los enólogos Sebastián Zuccardi y Alejandro Vigil, entre otros.

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