Acciones 2018: ¿Conviene apostar a un IPO?

26 de Enero de 2018 - Laura Ojeda

 


El 2018 se presenta como el año de despegue del mercado de capitales, no sólo por las ganancias que puede arrojar –algo que ya viene generando en los últimos dos años–, sino por la cantidad de firmas que podrían acercarse a la plaza para buscar financiamiento.

Por ahora anunciaron la salida en Buenos Aires, en Wall Street o en ambas las firmas Central Puerto, Bioceres, Corporación América, Genneia, Pampa Holding –que lo hará con bonos convertibles en acciones– y el nuevo gigante de la construcción: TGLT, lo hará en Nueva York ya que en Buenos Aires ya lo hace.

La duda que surge ante cada lanzamiento: ¿Conviene apostar en un IPO (oferta pública inicial) o conviene ser conservador y elegir una acción ya establecida en el mercado?

“Creo que es algo que uno tiene que evaluar colocación por colocación. Hay empresas que son muy demandadas de antemano y que, de salir a cotizar, se da una sobresuscripción muy fuerte y luego un importante incremento los primeros días de cotización. Pero luego la performance dependerá de cómo le va a esa empresa”, indicó Alejandro Bianchi, gerente de inversiones de InvertirOnline.com.

Y ejemplificó: “Un caso muy emblemático respecto a esto es Facebook, que cuando salió a cotizar en Estados Unidos, inicialmente fue sobresuscripta y su primera cotización en el mercado público estuvo cerca de la zona de 43 dólares. Era tal la demanda por comprar el papel que se caían los sistemas de negociación de los mercados. Sin embargo el papel cayó luego a la zona de 18,99 dólares porque el mercado no veía que estuviera performando bien en mobile. Luego la app mobile de Facebook la rompió y hoy 6 años más tarde vale 187 dólares”.

Trasladada la perspectiva al mercado doméstico, Bianchi aconseja también mirar el tamaño de la compañía. “Cuando salió Havanna, era una emisión muy chiquita por 11,5 millones de dólares y eso quizás le quita atractivo. Esta fue la IPO que peor performó”, dijo y señaló en el sentido opuesto la performance de Grupo Supervielle.

“El Supervielle levantó 200 millones de dólares en su IPO y luego otros 342 USD millones y se hizo el lanzamiento en ADR como en la plaza local. Allí los inversores que entraron desde un primer momento acumulan un resultado de 788%”.

¿Cómo les fue a las últimas empresas que salieron a cotizar?

Tres empresas se animaron a capitalizarse en los mercados en 2017: Despegar.com salió en septiembre sólo en Nueva York; le siguió Loma Negra en Wall Street y Buenos Aires y en diciembre lo hizo Laboratorios Richmond, que lo hizo sólo en el mercado local.

San Miguel, Grupo Supervielle, Banco Macro, BBVA Francés, Grupo Financiero Galicia e Inversora Juramento ampliaron su presencia vía follow-on.

En tanto, Molinos Cañuelas que había anunciado en noviembre su salida en BYMA y Wall Street, la suspendió a la espera de un escenario más cierto. En una nota a la Comisión Nacional de Valores, la aceitera notificó que “debido a la alta volatilidad del mercado en Argentina de los últimos días, Molino Cañuelas ha decidido esperar una ventana más atractiva para la realización de la oferta pública inicial de sus acciones”.

La experiencia de estas tres emisiones muestra que desde su lanzamiento Despegar.com rindió 15%; Loma Negra lo hizo en 38% y Laboratorios Richmond perdió 7%, según datos brindados desde InvertirOnline.

Para Diego Falcone, Head Porfolio Manager de Cohen S.A, “una IPO en general permite aprovechar el riesgo que significa invertir en una compañía que recién debuta en el mercado, que no es conocida por los inversores. En teoría debería salir a descuento y por eso siempre son una buena oportunidad”, explica Falcone.

“En general, –continúa Diego– un IPO suele darse con empresas que entran al mercado con nuevas tecnologías, es difícil ver hoy un IPO en Estados Unidos de una compañía que fabrique acero, pero es más normal ver un Apple, un Netflix, un Facebook o ese tipo de compañías de tecnología que reflejan el sentimiento de una época. Estas oportunidades son para un tipo de inversor que tiene un apetito de riesgo. En Argentina la historia es otra, se listó una cementera como Loma Negra, pero es un mercado con sus particularidades”.

Guido Macchi, director de Macchi Inversiones, asegura que “una buena IPO siempre va a convenir. En general, la empresa ya viene muy estudiada salvo algunas excepciones. Y en una IPO siempre conviene invertir. A mi me gustan. Una acción que ya cotiza tiene su vericuetos también, si tiene futuros, hay muchos aspectos que analizar además de sus balances”.

Macchi advirtió que para los nuevos listados hay que mirar “quién es colocador”.

“No entré en Havanna ni en Richmond, porque me fijé quién era el colocador. Si hay algo que no me gusta, no entro. Pero sí lo hice con Loma Negra y entraría en Aeropuertos Argentina 2000: y en Bioceres, siempre y cuando el colocador sea serio”.

Apostar a los IPO para inversores individuales

Joaquín Bagües, Head of Global Fund Management de Balanz Capital explicó que “puede ser difícil para los inversores individuales ‘entrar’ en un IPO porque las acciones iniciales se asignan principalmente a fondos mutuos, fondos de cobertura, fondos de pensiones, compañías de seguros y personas de altos ingresos”.

Y alertó que “para cuando los inversores individuales tienen la oportunidad de comprar acciones, generalmente se encuentran en el mercado secundario y ya han negociado. Esto significa que el precio puede haber fluctuado significativamente. Dependiendo de cuándo decida hacer su inversión, el precio de la acción podría ser mayor o menor al precio de oferta inicial”.

Bagües señaló que los inversores tienen mucho que considerar antes de decidirse a invertir en una empresa recientemente pública. Recomendó comenzar por investigar sobre la compañía para desarrollar una comprensión de su modelo de negocio, fundamentos y obtener una opinión cualitativa sobre el management.

En segundo lugar, estudiar puntualmente el prospecto, armar un modelo donde se pueda especular con el potencial de crecimiento y ganancias de la compañía, y desarrollar un caso sobre por qué podría tener éxito sobre la competencia.

Estudiar los ratios de la compañía en función a la competencia, y compañías similares en otros mercados, y en virtud a los rangos de precios que se encuentran establecidos en el prospecto.

“Invertir en valores nuevos en el mercado es como invertir en cualquier valor: no hay garantías. Y hay varias razones por las que pueden tener un rendimiento inferior, lo que deja a un inversor con acciones que cotizan por debajo del precio de la acción inicial”, concluyó Bagües.

Como conclusión, “las IPO son recomendables en una cartera diversificada donde se combinen con historias de firmas establecidas que garanticen un crecimiento y una trayectoria. En principio, una acción nueva y una ya instalada presentan situaciones distintas: una no es ni peor ni mejor que la otra, tienen dos perfiles de riesgo y de crecimiento de los ahorros distintos”, cerró Falcone.


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