5 tips imperdibles sobre el champagne argentino

24 de Octubre de 2017 - Francisco Barreiro

 


Los espumosos nacionales (mal llamado champagne argentino) continúan con un mercado en alza que seduce a un consumidor cada vez más exigente.

Al pensar en champagne, la primera imagen que llega a la mente es la del brindis y el festejo. Algo que se multiplica en esta época del año y se potencia para finales de diciembre. Sin embargo, ya no son sólo sinónimo de fin de año, sino que el consumidor cruzó las fronteras de las fiestas para disfrutar de las burbujas todo el año.

A principios de 2007, nuestro país registraba 50 bodegas productoras de espumantes a lo largo y ancho de Argentina. Diez años después, esa cifra se triplicó y hoy en la cámara vitivinícola Bodegas de Argentina, existen más de 170.

Junto con este crecimiento en el consumo, desde hace 9 años se lleva adelante la Sparkling Nights: la única feria que reúne a las principales bodegas productoras de espumosos nacionales.

Qué cambió en el champagne argentino

El Extra Brut, el preferido del consumidor

Los champagne y espumosos se dividen según la cantidad de azúcar que contiene y se los llama desde Nature hasta dulce. El más seco, el mencionado Nature que contiene menos de 3 gramos de de azúcar por litro. Lo sigue el Brut Nature (de 0 a 7), el Brut (menos de 15 gramos), Demi Sec (de 15 a 40 gramos) y el dulce: más de 40.

¿Y el Extra brut? Esta categoría es lo que se llama un invento argentino. Según el Instituto Nacional Vitivinícola (INV), los Extra Brut cuentan con menos de 11 gramos de azúcar por litro. Lo cierto es que la categoría es la más vendida del país y representan el 75% del consumo.

Del Champenoise al Charmat Lungo

Durante años, los métodos de elaboración de champagne se dividían en dos: El Champenoise y el Charmat. El primero, llamado también tradicional, se basa en la segunda fermentación en la botella -donde se generan las burbujas-, por lo cual se trata de una elaboración más artesanal y lleva como mínimo un año.

El charmat, en cambio, se realiza en tanques especiales durante tres meses (cómo mínimo) y luego se envasa -con el champagne ya hecho- en cada botella. Con este método, se pudo acelerar el proceso y abaratar los costos de producción.

¿Y qué es el lungo? Se trata del mismo método de tanque, pero el contacto con las levadura supera el año de estiba. Este tipo de elaboración fue de los que más creció en los últimos años en muchos espumosos de alta gama.

Nuevas cepas

Para elaborar un Champagne -además de provenir de dicha región francesa- se pueden utilizar solamente Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. En nuestro país, las dos primeras son las más utilizadas por las bodegas.

Sin embargo, con el tiempo otras cepas fueron ganando terreno en la elaboración de burbujas, como son el malbec, el Sauvignon blanc y hasta el cabernet franc. Para dar un ejemplo: el espumoso más vendido del país no sólo está elaborado con Chardonnay y Pinot Noir, sino que cuenta con un pequeño porcentaje de Semillon.

Larga estiba

¿El champagne mejora con los años? Cuando se habla de vinos, se suele decir que cuanto “más viejo es mejor” (algo que no es necesariamente del todo cierto, pero ese ya es otro tema). ¿Pero qué pasa con los espumosos?

El tiempo también influye, pero en este caso, el tiempo de añejamiento no se basa no en la estiba de la botella finalizada. Sino durante el contacto con las lías, o sea, en el proceso de elaboración de las burbujas en sí. Es ahí donde ganan complejidad y evolución.

Burbujas rosadas

Con la temporada de verano, los vinos rosados comienzan su auge de ventas. En el caso de los espumantes, no depende de la época del año, sino que los “Rosé” tienen su público fiel durante los 365 días.

En cuestión de ventas, si bien los de color claro lideran el mercado, los rosados muestran una tendencia en alza muy marcada y las bodegas apuestan cada vez más a su elaboración. Y, sobre todo, en los segmentos más altos.

Bonus track: Los dulces no paran

Desde hace 5 años que la venta en el segmento de los dulces (y extra dulces) tiene un crecimiento sostenido del 9% anual. Tanto es su aumento en el mercado que sólo es superado por los Extra brut (el más vendido).

¿El espumante de las mujeres? No, es el público joven quien impulsó este crecimiento sin diferencia de género. El mayor consumo se da durante las tardes de verano o en la noche, tanto solo como en cocktails.


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