Caos y abandono en el Puerto de Mar del Plata

6 de Septiembre de 2019 - Manuel Parera

 


TC2 realizó un relevamiento del estado de situación del puerto en la escollera sur, donde más de 50 barcos abandonados no permiten operar eficientemente.

El principal puerto pesquero del país se encuentra por estos días en el ojo de la tormenta por denuncias de contaminación ambiental e inoperatividad en la escollera sur, producto de un “estado de abandono y desidia”, con más de 50 barcos inactivos que ocupan sus muelles.

Así lo denunció públicamente el grupo privado que opera desde hace más de 20 años una terminal de contenedores (TC2), que además reclamó que tanto la falta de respuesta del Consorcio que administra el puerto, como una falta de voluntad política frenaron una inversión cercana a los US$ 30 millones en la Terminal 3. “Presentamos una iniciativa privada para invertir en una terminal de contenedores, para renovar parte del puerto. No solo fue ignorada por el Consorcio Portuario sino que lanzaron una licitación con serias falencias técnicas. Hay un claro negocio por detrás, que tiene que ver el remolque de los barcos inactivos, motivo por el cual no son desguazados definitivamente”, opinó Alberto Ovejero, uno de los directores de TC2.

Por su parte, Emilio Bustamante, otro de los directores de la compañía, expresó que “un puerto improductivo es una amenaza para el desarrollo económico, y Mar del Plata está sufriendo pésimas administraciones desde hace años, que provocan que las cargas no salgan por el puerto que la industria pesquera tiene a escasas cuadras de sus plantas, sino que recorren 400 kilómetros hasta Buenos Aires”. TC2 opera en la Terminal 2 con buques porta contenedores, pero ante la precariedad en que trabaja y la imposibilidad de expandirse realizó una auditoria tanto de la escollera sur como de la norte (se tomaron imágenes y datos a lo largo de distintos meses y se cotejaron con los registros del Consejo Federal Pesquero). Allí se constató que hay barcos sin actividad, hundidos y semihundidos, abandonados algunos desde hace más de 10 años, lo que provoca un serio daño ambiental (algunos contienen amianto). En total serían 53 buques abandonados (muchos de ellos sin los permisos de pesca activos), que ocupan espacio en los muelles.

La denuncia parte de que los barcos abandonados, “atados” uno a otros, se mezclan con los que sí salen a pescar calamar o langostino, por lo que deben ser movidos en bloques de entre 3 a 7 buques, con los costos que eso supone. “La autoridad portuaria nos dice que no hay espacio, pero lo que sobran son buques inactivos”, afirmó Bustamante. Y agregó: “La pesca, como principal industria del puerto, es menos competitiva por los altos costos que genera este “cementerio de buques”, pero tiene una responsabilidad en el statu quo imperante, que impide el desarrollo del comercio exterior de contenedores”. Según los directivos, ya se presentaron varias denuncias judiciales para exponer la situación ante el Consorcio, pero las mismas no avanzaron. La situación se complicó en las últimas semanas cuando la naviera MSC, una de las más grandes del mundo, decidió dejar de operar con el Puerto por el “desmanejo e imprevisibilidad”. Todavía la compañía trabaja con el servicio de Maersk (Forbes se quiso comunicar con el Consorcio del Puerto marplatense pero no obtuvo respuesta).

Para Bustamante es necesario armar un plan de contingencia par limpiar los muelles y operar con normalidad. “Pero es algo que básicamente, no quieren hacer”, concluyó.

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