Bonos y acciones: dónde invertir según los expertos

12 de Abril de 2019 - Laura Ojeda

 


Este año estará signado por la volatilidad y el riesgo del calendario electoral. Los títulos soberanos y los papeles de las empresas que mejor se perfilan en un mercado no apto para cardíacos.

El regreso de los flujos internacionales en las plazas emergentes trajo un respiro tras un fin de año muy difícil para el mercado de equity argentino que, después de haber marcado altos índices de rentabilidad en 2016 y 2017, cerró 2018 con un nivel de retorno prácticamente nulo.

Los operadores reconocen que este aliento alcanzó también al segmento de bonos, y por lo tanto representó una mejora, en el primer mes del año, del riesgo país, que cayó a unos 650 puntos básicos luego de superar los 800 puntos a fines de diciembre. Claro que el clima se volvió a enrarecer a mediados de febrero, por cuestiones más vinculadas a la economía local.

Este ingreso de fondos extranjeros se sintió en la región y llegó luego de la última reunión del año de la Reserva Federal en la que, si bien se dispuso una suba de tasas, comenzó a advertirse la existencia de señales dentro de la economía de Estados Unidos, que mostraba algunos signos de alerta. Mientras que en la primera reunión de la FED de este año se disiparon las dudas cuando directamente se advirtió que posiblemente en 2019 no haya un ajuste al alza en la tasa, en línea con lo que venía reclamando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al propio presidente de la FED, Jerome Powell.

Con esto, el S&P Merval alcanzó nuevos máximos y oportunidades puntuales de negocios, cuyas ganancias se comenzaron a capturar, en algunos casos puntuales, en febrero. Es que el escenario accionario argentino quedará también librado a la suerte y a la volatilidad que le imprima el calendario electoral.

Hoy los analistas advierten que, si bien los precios de los activos son en muchos casos muy atractivos, son inversiones para corazones sanos y amantes del riesgo.

El escenario binario que plantea el año electoral da cuenta de un antes y un después dependiendo de quién pueda salir electo, y coinciden en que una continuidad de la actual política generará un escenario alcista después de noviembre, ya que la mayoría da por sentado una segunda vuelta, o uno definidamente bajista si el candidato electo propone un cambio en las reglas del juego.

Algo similar ocurrió en el segmento de bonos, en el que con unanimidad apuntan a plazos cortos, en dólares, y en el caso de los pesos a instrumentos cortos atados a la inflación, elemento que el Gobierno no ha podido controlar, y en la plaza advierten que no lo hará como mínimo hasta mayo. De allí se explica el éxito de las colocaciones de deuda de muy corto plazo que está realizando el Ministerio de Hacienda en títulos que ajustan por inflación, como las Lecer.

A diferencia de lo sucedido a comienzos de 2018, donde aún se hablaba de la posibilidad de la llegada de IPO al mercado doméstico, hoy esa opción está absolutamente descartada y relegada en el mejor de los casos a que el Gobierno consiga la reelección.

“Veo pocas chances de que durante este año aparezca algún lanzamiento de IPO. Sí se generaron algunas ventanas de oportunidades para emisiones de deuda, por ejemplo de la Ciudad de Buenos Aires, o el Banco Ciudad, en bonos en pesos en los que entraron inversores internacionales”, indicó Jorge Podestá, director de Allaria, Ledesma & Cía.

Podestá señaló que la posibilidad de la llegada de IPO está descartada dado que por el nivel de incertidumbre electoral “el que esté vendiendo la acción va a tener que aceptar un descuento importante previo a las elecciones. Por ello, en el caso de haber van a esperar a que sucedan las elecciones y su resultado”.

Sin embargo, apuntó que el mercado accionario “nos sigue pareciendo atractivo dado que continúa teniendo un descuento en los ratios de valuación contra otras de países de la región”.

“Para tomar riesgo argentino preferimos ir por las acciones con un porcentaje adecuado al perfil del riesgo del inversor que por los bonos del Gobierno de largo plazo”, dijo Podestá.

Distinta es la postura de Luciano María, Head Portfolio Manager de Itaú, quien aseguró que “con altos niveles de tasa de interés cuesta estar parado en acciones. Preferimos tener una cartera defensiva”.

“Es un año más de trading que de inversión”, señala Juan José Ciro, gerente financiero del Banco CMF.

AISLADOS DEL RIESGO
Con todo, existen algunos segmentos que están algo aislados del riesgo electoral como pueden ser aquellos atados a las energías, Vaca Muerta y bancos, y por lo tanto las acciones que responden a estas áreas son las que pueden presentar ciertas posibilidades.

Y a ese rubro apuntó María, quien sugirió que en el caso de tener que elegir acciones solo incluiría las de TGS, Pampa y Tenaris. “A estos niveles de tasa de interés real cuesta recomendar equity. Una cartera conservadora debería tener 70% en dólares y 30% en pesos”, dijo.

Por su parte, Juan José Ciro, gerente financiero del Banco CMF, coincidió en una postura conservadora. “Nuestra tesis de inversión es tener para este año carteras conservadoras, defensivas, de cara a la segunda mitad del año. Es un año más de trading que de inversión. Prevalece la sensación de mantener el capital”, señaló, y detalló que “hay que privilegiar los instrumentos cortos y de mayor liquidez, como las Letes, que con un rendimiento no muy alto preservan el valor, y la mayoría vence antes del cambio de gobierno”.

Más optimista se muestra Pablo Santiago, del Banco Mariva, quien cree que 2019 podría volver a ser un año de suba como 2017.

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