Bienvenida la economía de 2018

27 de Diciembre de 2017 - Orlando Ferreres

 


Bajar el gasto público será el gran tema de la economía de  2018. Es algo que está sucediendo ahora mismo, en la víspera de recibir el año próximo.

Y una de las claves más importantes se develará con lo que pase en el Congreso con la reforma laboral y tributaria que plantea el gobierno de Mauricio Macri.

Si eso sale “más o menos”, algo se va a lograr, porque todo indica que tendremos un año de menor inflación, un crecimiento un poco por debajo del de este año y, a su vez, creo que tenemos que ir pintando el panorama de 2019, año en el cual se puede esperar que no haya tantos ajustes.

Creo que el año complicado fue este que pasó: prácticamente no hubo ajustes y se fue ejecutando lo que se había decidido en 2016. Ahora viene un nuevo año, que tendrá desafíos propios y que llega en medio de un ambiente que se podría describir como “de expectativa insatisfecha”.

La gente está en la duda, y eso es complicado.

Siempre hay presiones a los gobiernos para que gasten más en uno u otro subsidio. Ahora, el Gobierno sigue aumentando las tarifas. Gas y luz fueron las últimas que anunciaron. Esperan para transporte y para un segundo aumento de luz hacia febrero.

Habrá que ver, también, cómo reacciona el Gobierno respecto de los gastos. Si aumentan mucho, traerá problemas serios. A la gente le es difícil entender los aumentos fuertes.

Por eso, será clave determinar qué resultado tienen las reformas que plantea el Gobierno en el Congreso. Si todo sale de acuerdo con lo previsto por el presidente y su equipo, creo que puede funcionar. Pero no sabemos si eso va a ocurrir en la práctica o no; la gran pregunta que queda es: ¿lo que sale va a alcanzar para bajar el gasto?

Cómo será la economía de  2018

Esto significa que 2018 no será fácil para Argentina. Este año, sin ir más lejos, también fue bastante difícil. Pero, en el balance de fin de año, vemos que el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 3%, que la inflación cerrará en torno al 23% –algunos puntos por encima de lo previsto–, y los aumentos salariales quedaron un poco bajos.

En tanto, para 2018 vemos un año con un 2,5% de crecimiento, el dólar sin una previsión, una inflación del 17% y un consumo privado que podría aumentar bastante en la medida en que haya otro nivel de enfoque con respecto a la realidad.

¿Qué quiere decir esto? Que tenemos que evitar problemas de incertidumbre en materia salarial.

Hoy, el salario real en dólares es de US$ 1.550 (sin contar aportes patronales) y es el más alto de América Latina. Tenemos 4 millones de empleados públicos. Los jubilados, por su parte, son casi 9 millones.

Y unas 4,2 millones de personas reciben planes sociales. En total, el gasto público del Estado en materia salarial es el 38% del PBI. Hace unos años, era 18% y ya era alto.

Frente a este panorama, creo que hay cosas para corregir. Estamos a tiempo, pero hay que empezar ahora. Argentina no está acostumbrada a vivir de lo que pase. Hay que tener más previsiones.

Cuando un inversor nos pregunta cómo será el tipo de cambio en tres años, no sabemos qué decirle. Cuando nos pregunta por el salario en dólares dentro de tres años, no sabemos qué decirle.

No hay aumento en las inversiones extranjeras que hagan que uno se sienta cómodo con Argentina al cabo de tres o cuatro años. El 2019 ya no será tan complicado. Pero habrá que ver cómo salen los planes de 2018.

Por Orlando Ferreres, economista y director de Orlando J. Ferreres & Asociados


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