Así fue la segunda edición de Mujeres Power, un nuevo Forbes Summit

18 de Septiembre de 2018 - Forbes Argentina

 


CEOs, periodistas, políticas, líderes de la sociedad civil y del mundo de los negocios se reunieron para reflexionar en torno del lugar de la mujer en la sociedad contemporánea.

Al igual que en 2017 y como sucede con las otras ediciones internacionales en el resto del mundo, Mujeres Power demostró ser uno de los eventos más convocantes de FORBES, sino el primero. Empujado por la llamada cuarta ola del feminismo, un extenso abanico de problemáticas de género están presentes en todos los ámbitos de nuestra sociedad, sin distinción de clase u origen: desde la violencia de género hasta el lenguaje inclusivo, pasando por la remuneración diferenciada, el famoso “techo de cristal” o los estereotipos en la educación temprana. En Argentina, las movilizaciones por #NiUnaMenos en 2015 y, más recientemente, la discusión por la legalización del aborto o el cupo femenino, pusieron aún más en primer plano la cuestión de género y el rol de las mujeres en la sociedad contemporánea. El mundo de los negocios no es ajeno a este contexto.

Mujeres Power es un espacio dedicado a reconocer el impacto y valor agregado que aportan las mujeres al mundo de las empresas, los negocios y al desarrollo económico del país. Una invitación a hombres y mujeres por igual, bajo la idea de que se trata de un debate esencial que sí o sí tiene que incluir a todos. Más de 300 personas se acercaron este lunes a la Asociación Amigos del Bellas Artes para escuchar a las speakers, destacadas mujeres del mundo de los negocios y la sociedad civil, quienes hablaron del presente pero sobre todo del futuro.

En los hechos

Alex Milberg, publisher de Forbes y L’Officiel Argentina, dio la bienvenida destacando el carácter sumamente actual de los temas que se irían a discutir a continuación. El primer panel llevaba por título “Cuestión de práctica” y fue conducido por Virginia Porcella, ex editora general de FORBES y periodista económica, quien preguntó a las speakers por las políticas de género de sus empresas. Lucía Calogero, directora de Marketing de Danone Early Life Nutrition, destacó la participación de las mujeres en puestos directivos de su empresa y contó su experiencia personal: a pocos meses de anunciar que había quedado embarazada, le propusieron su cargo actual. “Mi reacción fue: ‘¿ustedes están locos?’ Pero después me di cuenta de que podía hacerlo. E incluso, cuando volví de la licencia, la experiencia de tener un hijo me había preparado aún más para el puesto”. Katzi Olivella, directora de Connection Planning & Experiential Marketing de Coca-Cola Cono Sur reflexionó en torno de la mujer como centro del negocio de la compañía: “Sabemos que la mujer es en general la decisora de la compra, y que tenemos que pensar en ella en términos actuales”. Olivella habló sobre el crecimiento de las mujeres en puestos ejecutivos y en la reconfiguración de algunos roles, como el de las promotoras: “No podemos seguir reproduciendo el mismo estereotipo de hace una década”.

Lorena Cominotti, gerente de Desarrollo de Aplicaciones de Assist Card International, puso el foco en cómo las mujeres -y el suyo es un caso testigo- habían escalado posiciones en áreas “duras” del negocio, históricamente controladas por hombres. Ingeniería y tecnología, según su exposición, fueron incorporando a mujeres progresivamente (30% del Departamento de Tecnología hoy son mujeres) y en ello influyó notablemente que Alexia Keglevich, CEO de Assist Card, fuera, justamente, mujer.

Susana Casabé, directora de Comunicaciones de Avon Argentina y y VP de la Fundación Avon dedicó buena parte de su intervención a hablar del protocolo de violencia de género que su empresa confeccionó para atender a la problemática puertas adentro: “Si la estadística es correcta y una de cada tres mujeres sufren violencia de género, teníamos que estar preparados para enfrentar nosotros mismos el problema. La experiencia fue muy positiva y luego pudimos compartir el trabajo con otras empresas”.

En el mismo tema se centró Jorgelina Albano, directora e ideóloga del proyecto Alabadas, cuyo objetivo es producir un cambio cultural en las organizaciones y empresas con las que trabaja a través de testimonios de mujeres destacadas. Y fue enfática en ese sentido: “Necesitamos un cambio de mirada, somos el 52% de la humanidad. En el futuro, les va a parecer una locura que hoy nos hayamos tenido que juntar para hablar de estos temas”.

Mujeres líderes

El segundo panel, moderado por el editor general de FORBES Lalo Zanoni, se enfocó en el liderazgo femenino. La primera pregunta fue a la Dra. María Roca, sub-directora del Departamento de Neuropsicología de INECO y colaboradora del Dr. Facundo Manes: “¿Existe algo así como un cerebro femenino?”. Roca explicó que el género era claramente un condicionante del desarrollo de una mente particular, pero que estaba por detrás de la nutrición y del entorno social en el cual se forma un cerebro. Para ella, cuestiones como la empatía, que estudios muestran más vinculadas a lo femenino, tenían que ver con parámetros culturales cambiantes y modificables. El emprendedor y escritor sobre liderazgo Leo Piccioli, a su lado, centró su exposición sobre el valor de la diversidad: “las empresas no tienen que tener mujeres por una cuestión de cupo o por cumplir con algo; lo tienen que hacer porque les conviene”.

Soledad Martínez, ex diputada y actual concejal de Vicente López por Cambiemos, contó su experiencia en la política signada por su doble condición de joven y mujer: “La política es un reflejo de la sociedad y no está ajena a ninguno de los problemas que tenemos como sociedad”. En el mismo sentido se refirió a la discusión por la legalización por el aborto, destacando que Argentina estaba en un proceso de maduración respecto de estos temas.

La rectora de la Universidad Siglo 21, María Belén Mendé, destacó la progresiva incorporación de las mujeres a los lugares más importantes de la vida política, económica y social de la Argentina pero se detuvo en las dificultades para acceder a ellos: “Hay una barrera de prejuicios que todas las mujeres tuvimos que superar para ser tratadas como iguales. A fin de cuentas, siempre nos cuesta más”. Sobre el final, se proyectó el video enviado por María Avellaneda, Founder & CEO de MB-AK Capital Group LLC y Senior Real Estate Broker de Compass, quien no pudo asistir al evento. Allí, reflexionó sobre su carrera como agente inmobiliaria en Nueva York y las dificultades pero también beneficios de ser mujer en un mercado tan competitivo.

Spotlight: inclusión y autosuperación

En el día de su nacimiento, una complicación en el parto le provocó una parálisis cerebral que afectó todo su cuerpo. Y dejó secuelas. Pero Constanza Orbaiz, licenciada en Psicopedagogía y talentosa conferencista, no dejó que esas dificultades le ganaran y, pese a todas las dificultades, construye día a día una vida más íntegra, más plena, más feliz. El relato de Constanza emocionó a toda la audiencia y dejó algunos mensajes concretos: la inclusión no solo fortalece a los desfavorecidos sino que enriquece a los otros; la autosuperación es admirable e inspiradora pero necesita, también, de los demás. “En un mundo tan difícil”, dijo sobre el final Constanza, “necesitamos más amor como el de mi mamá, que sufrió el parto tanto como yo, que me acompañó en mis esfuerzos pero también en mi felicidad, que me ayudó a que hoy pueda tener una vida independiente y también me planchó la blusa que llevo puesta”.

CEOs al debate

Tatiana Karpova, primera CEO mujer de Massalin Particulares para Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay; María Carmen Tettamanti, Directora General de Camuzzi Gas y Paula Altavilla, Directora para la Región Sur de Whirlpool, conversaron con Alex Milberg sobre sus historias, ideas y ambiciones. “Muchos de los obstáculos aparecieron menos en las empresas que en mí misma, mi ex marido, mis ex suegros”, comenzó relatando María Carmen Tettamanti. En su destacada carrera en el sector energético, llevar adelante una familia complicó el camino. Pero resultó en un profundo aprendizaje. Paula Altavilla sufrió problemas similares. “Me gustaría transmitir la idea de que no hay que elegir entre una familia y una carrera”, dijo sobre el final: “Espero no tener ni que hablar de este tema con mis hijas”, concluyó. Y en ese sentido, agregó Tettamanti: “Nos tenemos que comprometer como sociedad para que las mujeres no tengan todo el peso de sostener el hogar y tengan la posibilidad de desarrollarse profesionalmente”.

Tatiana Karpova, nacida en Ucrania y formada en una industria históricamente dominada por hombres, relató su llegada a la Argentina y el crecimiento de la participación de mujeres en su empresa: “Nos pusimos como objetivo tener al menos 40% de mujeres en puestos directivos. Es un gran cambio y es importante medirlo: si no se mide, no existe”. Y en el mismo sentido alentó a las mujeres a apostar por sí mismas: “En las entrevistas, en general las mujeres se muestran menos seguras de sí mismas que los hombres. Es importante que las mujeres se animen. Todos podemos fallar”.

Para la libertad

Romina Manguel estuvo a cargo de la conducción del anteúltimo panel, que presentaba a la destacada periodista y política María Eugenia Estenssoro; a la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, Guadalupe Tagliaferri, y a Silvia Gold, presidenta de Grupo Insud y de la Fundación Mundo Sano. Fue ella quien aportó la palabra de la que luego hablaron el resto de las speakers: “libertad”. “Lo primero que hay que lograr es la libertad. Las mujeres tenemos que hablar de libertad, sobre ser dueñas de nuestras vidas. Y si la forma de llegar es a los codazos, pues habrá que aprender a dar codazos”, dijo. Para su propia biografía, que su madre hubiera sido una profesional universitaria abrió una serie de posibilidades que la mayoría de las mujeres de su generación no tuvieron. “Mi padre tenía una linda respuesta cuando le preguntaban si le molestaba que mi mamá trabajara”, recordó. “Yo no quiero ser la ventana a través de la cual mi mujer mira al mundo”.

María Eugenia Estenssoro también habló de su padre: “Yo quería ser como él, pero no porque quisiera ser varón, sino porque quería ser alguien en la sociedad”. Su exposición también se centró en la libertad y en ese sentido reflexionó sobre la reciente discusión por la interrupción voluntaria del embarazo. Igual que en el Senado, contó que decidió abortar en su juventud porque no estaba preparada para ser madre y ratificó la importancia de ese derecho: “Perdimos una batalla con el aborto pero aprendimos que es importante movilizarse, que es importante hacerse cargo de la libertad”, dijo. Como Tatiana Karpova, también alentó a las mujeres a animarse, a probar: “Ese prurito que tenemos de no saber si estamos listas, lo tenemos que desterrar. Los hombres tienen el derecho a fracasar, nosotras también”.

Guadalupe Tagliaferri, por su parte, se refirió al cupo y a las políticas de igualdad de género que lleva adelante su cartera y el resto del Gobierno de la Ciudad:  “No todas las mujeres son idóneas. Pero esa no es la discusión. El problema es no acceder a ciertos lugares por el hecho de ser mujeres”, dijo. Y agregó: “Tenemos que elevar el nivel de las discusiones y levantar la voz. Hablemos de datos, de realidades: las mujeres estamos en desventaja. La política de cuidado, por ejemplo, tiene que ser compartida. El Estado tiene que dar el ejemplo y por eso implementamos los cambios en el régimen de licencias para los empleados del Gobierno de la Ciudad. El sector privado tiene que contagiarse”.

Medios y representaciones

Ana Torrejón, periodista, docente y editora general de L’Officiel Argentina, condujo el último panel del encuentro, dedicado al lugar de la mujer en los medios. La artista y activista Lala Pasquinelli; la Creative Strategist Anzu Muraca; la socióloga Daniela Lucena y Laura Muchnik, presidenta de la agencia de comunicación Muchnik, reflexionaron sobre el tema. 2015 y #NiUnaMenos fueron señalados como puntos de inflexión en la toma de conciencia de muchas mujeres respecto de temas de género, lo cual funcionó como un parte aguas respecto de los medios, en un doble sentido. Por un lado, como señalaron Torrejón y Muraca, “a nadie se le ocurre ya organizar un desayuno o decir ‘feliz día’ un 8 de marzo”. Y por el otro, los medios o marcas que incurren en representaciones estereotipadas o “viejas”, sufren las consecuencias. Tal fue el caso de una gran cadena de supermercados en Argentina o de Nike, cuyo último spot feminista despertó una inquietante campaña de denuncias sobre abusos al interior de la empresa. Los tiempos están cambiando. Mujeres Power es prueba de eso.

 

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